Sitio destinado al encuentro y unión, para obtener un ámbito de comunicación, difusión, debate y fomento para el desarrollo de la apicultura. Apicultura Uruguay.

Búsqueda de artículos:

miércoles, 17 de septiembre de 2014

“Una multinacional me mata las colmenas y no pasa nada, pero quien agarra un carpincho o tatú enseguida sale escrachado”

Dijo el presidente de Calapis 


A seis meses de la gran mortandad de colmenas que sufrió en la zona de Paso Guerrero, departamento de Paysandú, el presidente de la Cooperativa Agropecuaria de Responsabilidad Limitada de Apicultores Sanduceros (Calapis), José Rivero, manifestó a EL TELEGRAFO que aún no tiene ninguna novedad. Sumamente molesto por lo sucedido, dijo que “acá sucede que si viene una multinacional y me mata las colmenas, no pasa nada y además, liquidan lo que pasa por el lugar, porque hoy la fauna no existe más, porque están matando todo”.

Pero “por ejemplo si mañana agarran algún infeliz que va a cazar un carpincho o un tatú para darle de comer a los gurises y no matar una oveja o una vaca --lo cual está mal-- y la Policía lo detiene --entendiendo que están para hacer cumplir la ley-- y sale escrachado al otro día en el diario”, acotó.

El titular de la cooperativa que nuclea a productores de la región señaló que “el que es grande y mata mucho no pasa nada y el que es chico y busca algo para comer sí tiene pena”. La tremenda mortandad de colmenas sufrida el pasado verano “fue un golpe muy fuerte y me dejó muy mal durante muchos días. Me impactó espiritual y económicamente, ya que prácticamente en ese lugar tenía alrededor de 10.000 dólares entre el capital y la producción”, recordó.

“Me pegaron un escobazo y me dejaron cuatro abejas y el valor del apiario en pocos dólares, por lo que es un impacto muy fuerte”, sostuvo sin dejar de sobreponerse al duro golpe que le tocó vivir. “Los apicultores entienden muy bien lo que digo, porque el trabajo que tenemos consiste en visitar diariamente el apiario, curarlo y tenerlo en perfectas condiciones de sanidad, como venía sucediendo, además de que no faltaban más de 10 o 15 días para comenzar la cosecha, por lo que lo sucedido fue muy fuerte”. Hoy, a seis meses de esa mortandad de colmenas, “no he tenido ningún resultado”, enfatizó Rivero. Culpó directamente al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) o los actores que “les compete esta situación, quienes están trabajando en forma horrible”, dijo.

“Esperar 10 o 15 días para que un técnico llegue al campo para observar la situación para los apicultores es mucho. En esos días, el remedio se diluyó tanto en las abejas como en la vegetación. Entonces, ante esta degradación, ¿qué resultados se pueden obtener en las muestras?”, preguntó. Otro aspecto que no concibe “desde ningún término es que tengamos que esperar un año para que los resultados de los Servicios Agrícolas y la Dirección de Laboratorio Veterinarios (Dilave) estén prontos; es demasiado fuerte”.

Sin ocultar su malestar e impotencia ante la situación, indicó: “No sabemos si no quieren hacer las cosas bien, o no tienen conocimiento de lo que hacen, porque para nosotros los apicultores esta situación es horrible”, enfatizó. “Eso lleva a que hoy los apicultores no quieran hacer análisis porque es una pérdida de tiempo”, sostuvo José Rivero.

CALAPIS
Calapis trabaja de manera acorde a lo que sucede en otros lugares. “Si bien la cooperativa no cuenta con dinero, tampoco tiene deudas por lo que trabaja normalmente”, señaló el presidente de la cooperativa. “Contamos con todos los insumos que necesitan los productores, además de un servicio de fundido de panales negros, también la venta de miel fraccionada que se comercializa en la cooperativa en Paysandú”. Expresó que “la idea es siempre que Calapis pudiera estar mejor parada en la parte económica, pero la cooperativa tuvo una caída muy fuerte hace algunos años, y hasta ahora no ha podido subsanar ese golpe, y andan más de 80.000 dólares en la calle en mano de productores que todavía no se ha podido cobrar”.

JORNADA
Por otra parte, una jornada sobre apicultura y medio ambiente se desarrollará en Casa de Cultura de Paysandú, el próximo viernes 26, 9 a 17 horas. Es “un tema muy candente para todo el medio rural, y no solo para la apicultor”, sostuvo a EL TELEGRAFO Amado Ferrari, directivo de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR). Entiende que la mortandad de colmenas “es la punta del iceberg de un gran problema medioambiental, por lo que invitamos a todos los productores involucrados en este tema”.
Explicó que durante la mañana se desarrollarán alrededor de cinco paneles, con presentaciones de distinta índole pero relacionados a la actividad. Desde técnicos representantes de varias instituciones, hasta el ministerio “y redes de la tierra, con un trabajo muy interesante de Estela Santos, con Yamandú Mendoza y Rossana Díaz, que tienen un trabajo sobre polinización que fue presentado en Apimondia”. Citó también a “Silvina Niell, que es una técnica del Polo Agroalimentario, que tiene un trabajo muy interesante y recientemente obtuvo un premio importante en Estados Unidos sobre el tema de las abejas y medio ambiente”.

Fuente: Diario El Telégrafo - Paysandú

martes, 16 de septiembre de 2014

Monsanto, prontuario para armar

Publicado por 

Monsanto:

Acuerdos Secretos
Apropiacion de conocimientos pertencientes a los agricultores
Apropicacion latifundista de los territorios y recursos naturales
Aplicacion indiscriminada de agrotoxicos
Golpes de Estado
Institutos que trabajan fuera de sus objetivos y para la organización de corporaciones extranjeras
Captura de los Estados y sus Gobiernos

Un prontuario para armar: 



viernes, 12 de septiembre de 2014

Las abejas son ‘reinas’ de la biodiversidad y están en serio peligro

Pero su importancia y la de otros polinizadores para la biodiversidad en la Tierra es incuestionable. El 71% de los principales cultivos a nivel mundial y cerca del 90% de las plantas con flor silvestres dependen de la polinización por insectos.

En todo el mundo hay entre 25.000 y 30.000 especies de abejas de las cuales 2.500 se encuentran en Europa y en España más de 1.000. Solo por si mismas ya son un elemento fundamental de la biodiversidad.

Pero su importancia y la de otros polinizadores para la biodiversidad en la Tierra es incuestionable. El 71% de los principales cultivos a nivel mundial y cerca del 90% de las plantas con flor silvestres dependen de la polinización por insectos. Sin ellas frutos y semillas, fundamentales para la humanidad y para muchas otras especies, no existirían. Además, solo para la agricultura la polinización supone anualmente unos 265.000 millones de euros a nivel mundial, 22.000 millones de euros en Europa y más de 2.400 millones de euros en España. Sin embargo las poblaciones de abejas y otros polinizadores están en declive. 

De esto trata precisamente el congreso Eurbee 2014. Este congreso internacional reúne en Murcia a más de 300 científicos de 49 países, que durante estos días van a discutir sobre la dramática situación que viven las abejas melíferas en todo el mundo y de cómo las podemos salvar. 

En una entrevista reciente, la presidenta del congreso, investigadora y profesora en la Universidad de Murcia, Pilar de la Rúa, lo decía claramente: "El declive de los polinizadores es un indicador claro de que algo funciona mal", "Se está observando un declive debido, fundamentalmente, a las actividades humanas: el uso de plaguicidas, cambios en el uso del suelo y la dispersión de patógenos (...)" y concluía "El trabajo de los insectos polinizadores es insustituible". 

Durante la primera ponencia magistral llevada a cabo por el investigador británico Dave Goulson quedó clara la gravedad del problema y la gran responsabilidad de la agricultura industrial y en particular de los plaguicidas. Estos no solo tienen efectos nocivos sobre las abejas (desde afectar, por ejemplo, su compleja capacidad de navegación desorientandolas hasta efectos agudos que provocan su muerte inmediata) sino que en el caso de los neonicotinoides se acumulan en el terreno en cantidades de hasta el 94% por lo que son absorbidas por otras plantas, afectan los acuíferos y dañan a otras especies beneficiosas y el ecosistema en general.

El profesor José Serrano, quien presentó a Dave Goulson, fue contundente y dijo que los plaguicidas "son bombas de relojería" porque "no conocemos ni todo el bien ni todo el mal que causan porque no se han estudiado a fondo". Sin duda, un gran motivo para aplicar estrictamente el principio de precaución y no permitir su uso.

Conocemos las soluciones y con voluntad política podemos avanzar hacia ellas. Pero sin duda hay que actuar con urgencia prohibiendo en la inmediatez a los plaguicidas peligrosos para las abejas y otros insectos polinizadores y a largo plazo apostar por la agricultura ecológica, el único modelo de agricultura que demuestra cada dia que no solo es benéfico para las abejas y resto de biodiversidad sino que para nuestra propia salud.

Fuente original: http://www.greenpeace.org/

¿Los alcaloides en el néctar mejoran la polinización?

Sarah Barlow & Phil Stevenson
29 de agosto 2014

Sarah Barlow (Planta Ecologist) y Phil Stevenson (Productos Naturales Químico), de Jodrell Laboratory de Kew, informan las investigaciones recientes sobre el papel de los alcaloides florales en la polinización de acónito (Aconitum spp.)

Las plantas sintetizan una serie de sustancias químicas para defenderse contra el ataque de insectos herbívoros, pero algunos de estos compuestos de defensa también se producen en el néctar y el polen - la recompensa de alimento para los insectos polinizadores. Sabemos muy poco sobre el efecto que tienen estos compuestos sobre los polinizadores, o si tienen un papel ecológico, pero están empezando a desarrollar algunas teorías para una química tan contra-intuitivo.Dado que los insectos polinizan el 75% de los cultivos y hasta el 90% de las plantas con flores silvestres (Vanbergen etal., 2013), la comprensión del funcionamiento ecológico de los productos químicos de recompensa florales tiene implicaciones importantes para la conservación y administración de los polinizadores y los servicios de polinización vitales que proporcionan.

Photo of the bumblebee Bombus terrestris feeding on Rhododendron

Bombus terrestris se alimentan de néctar que contiene grayanotoxina de Flores del rododendro (Foto: PC Stevenson)

Una posible explicación de la presencia de estos compuestos defensivos en néctar es que mejoran el comportamiento de los polinizadores. Por ejemplo, investigaciones recientes de Phil en colaboración con la Universidad de Newcastle ha demostrado que la cafeína produce en el néctar de las especies de cítricos Coffea, donde mejora la memoria de la abeja para los aromas florales asociados con recompensas de comida. Esto aumenta revisita por las abejas a las mismas especies de plantas y por lo tanto hace que la transferencia de polen más eficiente (Wright et al., 2013). También se ha sugerido que los productos químicos de néctar pueden proteger contra la enfermedad de las abejas y patógenos (Manson et al., 2010) . Sin embargo, los mismos tipos de compuestos pueden también causar la mortalidad de las abejas - por ejemplo, el huerto de abeja albañil (Osmia lignaria) fue asesinado cuando se alimentan de néctar dosis equivalentes de la zygacine compuesto de flores de deathcamas (Zigadenus) (Irwin et al, 2014. ).

La comprensión de los efectos de los químicos florales en los polinizadores tanto, es importante, ya que puede ser perjudicial o beneficioso para efectos pollinators.These podría amplificados donde interactúan con otras presiones ambientales o antropogénicos. Una revisión reciente, co-escrito por Phil y colaboradores en proyectos de insectos polinizadores iniciativa, informó que los polinizadores se enfrentan a múltiples amenazas, en particular, la pérdida de hábitat, los pesticidas y la propagación de plagas y diseases.The informe llegó a la conclusión de que los efectos interactivos o aditivos de múltiples presiones son más propensos a explicar declive de los polinizadores y los colapsos de colonias que cualquier factor individual (Vanbergen et al., 2013).

Aconitum y Bombus interacciones

En nuestro continuo trabajo para desentrañar el papel ecológico de los productos químicos florales, financiados por la Sociedad Ecológica Británica y BBSRC, estamos probando la hipótesis de que diterpenoide alcaloides en el néctar y flores de especies de Aconitum (acónito) disuadir ladrones de néctar (insectos que 'roban 'néctar sin polinizar la flor), asegurando así los servicios de los polinizadores legítimos.

Photo of Aconitum flowers

Flores Aconitum tienen nectarios profundas ocultas debajo de la capucha (galea) (Fotos: R. Colmillo)

Los profundos nectarios de las flores de las especies de Aconitum hacerlos accesibles solamente a los abejorros, y específicamente aquellas especies con largas lenguas. Algunas especies de corto tongued parecen robar el néctar por morder a través de la flor de campana (galea) para obtener acceso a néctar, pero sin transferir el polen. Esto fue observado por Phil en las flores de Aconitum lycoctonum, mientras que A. napellus crecimiento cercano estaba aparentemente en buen estado, lo que sugiere que el comportamiento de forrajeo de abejas puede estar influida por las diferencias en la química de flores entre las especies.

Photo of short-tongued bumblebees stealing nectar from Aconitum flowers

Abejorros corto de lengua como Bombus terrestris veces mastican a través de la galea de flores Aconitum para robar el néctar sin proporcionar un servicio de polinización de las flores (Fotos: SE Barlow)

Photo of bite holes in Aconitum flowers made by the bumblebee Bombus terrestris

Bite-agujeros en la galea de flores Aconitum hechas porBombus terrestris para robar néctar (Fotos: SE Barlow)

Polinizadores Especialista de alimentos fuente de sólo unas pocas especies de plantas y por lo que son más propensos a transferir el polen con éxito (a las flores de la misma especie) que los generalistas que pueden visitar muchas especies diferentes. Un estudio reciente sugiere que los alcaloides en A. septentrionale podría proteger el néctar de los polinizadores especializados y repeler a las generalistas (Gosselin et al., 2013). Estas observaciones intrigantes nos llevó a preguntar, podría herbívoro químicos de defensa en Aconitum néctar desalentar generalistas a favor de especialistas adaptados?

Combinando los estudios de campo y de laboratorio - un nuevo enfoque utilizando nueva tecnología de detección de movimiento

Se combinaron los estudios de campo y de laboratorio usando un nuevo sistema automatizado de vigilancia digital (llamada Rana), junto con las observaciones manuales para grabar abejas visitando las flores, junto con los análisis químicos de néctar y flores. Esto también fue una oportunidad para mostrar que la nueva tecnología Rana fue capaz de responder a una cuestión ecológica y presentarlo a la comunidad científica en general.

Software Rana activa un pequeño, cámara de enfoque automático cuando detecta movimientos concentrados y combina consecutivos marcos "movimiento" en las películas, fecha correspondiente y con marcas de tiempo en tiempo-comprimido. El sistema se controla de forma remota, lo que permite al usuario "stand-off" para controlar la configuración, ver la secuencia de vídeo y descarga de datos en vivo (películas) en el campo. Se supervisa continuamente todas las visitas de insectos a las flores durante todo el día - mucho más convenientes que los días que pasan sentados en el campo y hacer observaciones continuas. Además, debido a que las películas son el tiempo-comprimido, los datos son fáciles de analizar - típicamente, seguimiento diario (7am - 9 pm) se condensa en minutos de material grabado de movimiento.

Photo of Sarah Barlow using the new Rana motion-detection system to monitor bees visiting Aconitum in Kew

Sarah Barlow utilizando el nuevo sistema de detección de movimiento Rana para supervisar las abejas que visitan especie Aconitum en Kew Gardens (Foto: OM Grace)

Photo of Sarah Barlow controlling Rana remotely via a web interface

Rana se controla de forma remota mediante una interfaz web utilizando una conexión USB tethering a un teléfono inteligente (Foto: SE Barlow)

Está impulsando la química floral observó comportamiento de las abejas?

Vecinas de parches de Aconitum lycoctonum y A. napellus crecen en cuadros establecidos en Kew proporcionó el sitio de estudio perfecto para la observación de las abejas que visitan las flores y para la recogida de muestras de néctar para la comparación directa de su química con comportamientos de abejas registradas. Durante el verano, mientras que las plantas estaban en flor y las abejas estaban en su apogeo, se utilizaron dos cámaras de detección de movimiento de Rana para capturar todas las visitas de insectos a un tallo floral marcada (racimo) de cada especie Aconitum para un día completo. También se realizaron observaciones manuales en períodos de muestreo de 2 horas durante todos los días de monitoreo para validar películas Rana. Néctar de las flores y se recogieron de racimos marcados al final de cada período de control y se analizaron por espectrometría de masas de cromatografía de líquidos (LC-MS). En total, Rana monitoreado flor insectos-visitando a especies de Aconitum para 244 horas durante cuatro semanas y registrados visitas discretas c.500 por abejas a racimos marcados.

Photo of project placement student, Emily Marr, recording bees visiting Aconitum in Kew Gardens

Proyecto de estudiante en prácticas, Emily Marr, grabando las abejas que visitan Aconitum en Kew Gardens junto con el nuevo, de alta tecnología sistema de monitoreo Rana (Foto: SE Barlow)

Photo of bagged flowering stems

Racimos marcados fueron embolsados ​​durante la noche antes de la toma de muestras de néctar (Foto: SE Barlow)

Las plantas de estudio Aconitum terminaron de florecer a comienzos de agosto y nuestros análisis preliminares de esta primera temporada de observaciones ya han dado algunas ideas fascinantes. Como se predijo, el director visitante legítimo tanto A. lycoctonum y A. napellus era el largamente lengua abejorro Bombus hortorum, representando más del 90% de las visitas a cada especie. Sin embargo, el número total de visitas legítimas t o A. lycoctonum fue marcadamente más altos que los de A. napellus.

Bombus terrestris intentaron robar el néctar de las dos especies de Aconitum, pero las abejas serían con frecuencia renunciar a parte después de masticar a través de la flor. Este comportamiento se observó con mayor frecuencia para A.napellus. Basándose en estas observaciones estábamos ansiosos por saber si la química floral podría estar conduciendo el comportamiento de forrajeo de las abejas.

Photos of bumblebees visiting Aconitum flowers, taken by Rana

Bombus hortorum visitar especie Aconitum, capturados por Rana, un sistema de control de detección de movimiento de la novela (Fotos: SE Barlow)

Análisis de la química floral

Phil y Emily tienen ya que las diferencias identificadas en los perfiles químicos de A. lycoctonum y A. néctar napellus y flores que apuntan a un posible papel ecológico de alcaloides diterpenoides en el impulso de la abeja de forrajeo observado comportamientos. Néctar de A. napellus comprendía una mayor diversidad de alcaloides diterpenoides, que incluye una concentración relativamente alta de un compuesto alcaloide identificado tentativamente como aconitina - y que estaba ausente de A. lycoctonum (que se muestra en los cromatogramas a continuación). Además, la concentración de aconitina fue de aproximadamente 100 veces mayor en A. napellus pétalos que en el néctar, lo que sugiere queBombus terrestris pueden ser disuadidos químicamente al masticar a través de la galea en lugar de partir de la ocurrencia de estos compuestos en el néctar pensado originalmente. La química del néctar de A. napellus puede reducir la frecuencia de las visitas de su polinizador legítimo, Bombus hortorum, también.

Chromatograms of alkaloids detected in the nectar of Aconitum species

Los cromatogramas de alcaloides detectados en el néctar de Aconitum lycoctonum y A. napellus. Una mayor diversidad de alcaloides diterpenoides está presente en el néctar de la A. napellus. (Imagen:. PC Stevenson / E Marr)

Descargue una versión de alta resolución de los cromatogramas

Los próximos pasos

Un estudio reciente de Phil con colaboradores en el Trinity College de Dublín ha descubierto que las abejas tienen mala agudeza para detectar toxinas en el néctar en concentraciones biológicamente relevantes (Tiedeken et al., 2014). Como resultado de los hallazgos recientes, ahora queremos saber si el mismo es cierto para la aconitina. Este trabajo se llevará a cabo a finales de este año por el Prof. Jeri Wright de la Universidad de Newcastle con Bombus terrestris y siguiendo el procedimiento descrito para la cafeína en Wright et al. (2013). También estamos tomando todas las ventajas de diversa colección viva de Kew repitiendo los estudios de campo y de laboratorio utilizando otras especies deAconitum, de floración tardía que crecen en Kew, así que ven a lo largo para ver Rana en acción! Una vez que los análisis de datos están completos podremos sacar conclusiones más informadas acerca del posible papel ecológico de néctar y flores alcaloides en las interacciones Aconitum-Bombus.

-Sarah Y pinas


Referencias

Gosselin M., Michez D., Vanderplank MI, Roelants D., Glauser G. & Rasmont P. (2013). ¿Tiene Aconitum Septentrionaleproteger químicamente recompensas florales en beneficio de los abejorros especializados Entomología Ecológica 38:. 400-407 Disponible en línea

Irwin RE, Cook D., Richardson LL, Manson JS & Gardner DR (2014). Los compuestos secundarios en recompensas florales de plantas de pastizales tóxicas: Impactos sobre los polinizadores Journal of Agricultural and Food Chemistry62:. 7335-7344. Disponible en línea

Manson JS, Otterstatter MC & Thomson AD (2010). El consumo de un alcaloide néctar reduce la carga de patógenos en los abejorros Oecologia 162:.. 81-89 Disponible en línea

Tiedeken EJ, Stout JC, Stevenson PC y Wright GA (2014). Los abejorros no son disuadidos por las concentraciones ecológicamente relevantes de toxinas néctar Journal of Experimental Biology 217:.. 1620-1625 Disponible en línea

Vanbergen AJ y la Iniciativa de insectos polinizadores. (2013) .Threats a un servicio ambiental:. Presiones sobre los polinizadores Fronteras en Ecología y Medio Ambiente 11:. 251-259 Disponible en línea

Wright GA, Baker DD, Palmer MJ, Stabler D., Mostaza JA, Power EF, Borland AM & Stevenson PC (2013). La cafeína en el néctar floral mejora la memoria de un polinizador de recompensa Ciencia 339:.. 1202-1204 Disponible en línea

jueves, 11 de septiembre de 2014

El Glifosato afecta la percepción sensorial y la memoria de las abejas

Se concluye así una verdad silenciada, el Glifosato el agrotoxico mas ampliamente usado en la agroindustria es responsable del deterioro productivo y salud de las colmenas. 

Abejas confundidas a causa del glifosato

POR SUSANA GALLARDO 

Un estudio demuestra que las abejas que visitan flores alcanzadas por herbicidas sufren cambios en la percepción olfativa y gustativa, así como en la memoria de corto plazo. Además, llevan a la colmena polen y néctar con trazas de glifosato, lo cual puede tener efectos negativos a largo plazo.
Los investigadores sugieren que la exposición al glifosato afecta el sistema nervioso de las abejas, al actuar en la percepción olfativa y gustativa, así como en la asociación entre un estímulo y una recompensa. Foto: Exactas - Comunicación

Los investigadores sugieren que la exposición al glifosato afecta el sistema nervioso de las abejas, al actuar en la percepción olfativa y gustativa, así como en la asociación entre un estímulo y una recompensa. Foto: Exactas – Comunicación


Actualmente, el uso extendido de pesticidas y herbicidas termina afectando a diversos organismos que no son los destinatarios originales de esos productos. Por ejemplo, las  abejas melíferas. En efecto, cuando ellas realizan su cotidiana recolección de polen y néctar, no pueden evitar la visita a aquellas flores que fueron alcanzadas por las fumigaciones. Un equipo de investigadores de Exactas-UBA determinó cambios en la conducta de estos insectos sociales, por ejemplo, dificultades para reconocer olores y memorizar la relación entre un olor y un néctar determinado.

"Aplicamos la dosis de herbicida que las mismas empresas y servicios agrícolas recomiendan usar, y trabajamos con abejas criadas en laboratorio y abejas de colmenas", comenta Walter Farina, investigador del CONICET y profesor en el Departamento de Biodiversidad y Biología Experimental de Exactas-UBA.

"Quisimos conocer qué efectos podía tener el herbicida en variables de las conductas relacionadas con la obtención de recursos. Encontramos efectos sutiles en la sensibilidad gustativa de abejas expuestas a dosis mínimas de glifosato y en la forma en que establecían una asociación entre un olor y una recompensa", explica Farina, cuyo trabajo fue publicado en Journal of Experimental Biology, junto con Lucila Herbert (primera autora), el estudiante Diego Vázquez y Andrés Arenas.

Hasta el momento, no había estudios que evaluaran el efecto de herbicidas en un organismo no blanco como la abeja, y en dosis subletales, es decir, cantidades que no llegan a provocar la muerte. "Nosotros no trabajamos con el formulado comercial, que tiene aditivos, sino con el principio activo, que es el glifosato", detalla Farina.

Numerosas pruebas

Los investigadores realizaron diferentes experimentos: criaron abejas en laboratorio y también capturaron individuos en el apiario experimental. Luego, las entrenaron para buscar un alimento que presentaba trazas de glifosato, y las sometieron a ensayos de aprendizaje y memoria, o de sensibilidad gustativa. Por último, cuantificaron lo que ingería cada individuo, su actividad locomotora y la mortalidad.

"El déficit encontrado no puede explicarse por un deterioro en el estado general o en problemas de locomoción, que no muestran diferencias con el grupo control", comenta Farina. De hecho, las abejas continuaron con sus tareas de recolección y no presentaron dificultades tampoco en la danza.

Según los investigadores, los resultados sugieren que la exposición al glifosato afecta el sistema nervioso de las abejas, al actuar en la percepción olfativa y gustativa, así como en la asociación entre un estímulo y una recompensa. "Esos individuos necesitaron más eventos de aprendizaje para establecer una memoria", subraya Farina.

Ahora surgen numerosos interrogantes, por ejemplo, si las abejas expuestas al glifosato se verán afectadas en su respuesta al estrés producido por la presencia de parásitos o patógenos; o si la combinación de un pesticida con el glifosato puede tener un efecto sinérgico.

Por otra parte, la posibilidad de acumular reservas contaminadas podría ser una bomba de tiempo. En efecto, a largo plazo podría poner en riesgo la supervivencia de la colmena, porque, al afectar la percepción sensorial y la memoria, podría causar problemas en la coordinación entre los diferentes individuos de esa sociedad. Según comenta Farina, "puede haber consecuencias que ahora no es posible determinar".

El equipo está encarando nuevos estudios para determinar cómo se orientan las abejas en el campo si han ingerido glifosato. "Es un proyecto que estamos haciendo en cooperación con Alemania, que requiere trabajar con una tecnología muy avanzada, por ejemplo, radares armónicos y sensores que se le agregan a la abeja", concluye Farina.









sábado, 6 de septiembre de 2014

De eso no se habla

Claudio Martinez Debat

Doctor en Ciencias Biólogicas, Químico, Biotecnólogo, Comunicador Científico



El de los transgénicos es un tema silenciado en la sociedad, dijo a Brecha Claudio Martínez Debat, doctor en biología molecular y celular y docente en la sección bioquímica del Instituto de Biología de la Facultad de Ciencias. No hablan de él los medios de comunicación, ni las instancias de regulación ni la comunidad científica. Y no está en la agenda de ningún gran partido a pesar de ser un asunto de primera importancia que tiene que ver con algo tan esencial como los alimentos que consumimos.

Transgénicos, agrotóxicos, bioseguridad


—¿Por qué el silencio?

—Lo que pasa es que los organismos genéticamente modificados forman parte de un modelo que se aplica mejor si no hay discusión.
Es un asunto con muchas aristas. La que cito siempre en primer lugar es la económico-política, que tiene una base geopolítica: a cada lugar del mundo se le ha asignado desde los centros de poder un papel, una función en materia de producción de insumos, de commodities. Y a nosotros nos ha tocado ser parte de la república sojera del Sur.

Está luego la arista científica. De ahí surge el modelo, de las investigaciones científicas, pero en realidad es un nivel sin poder real de decisión. Quienes toman las decisiones son las grandes empresas biotecnológicas, a las cuales no les interesa discutir sobre la seguridad de los productos que generan, como tampoco les interesa hacerlo a los científicos que trabajan para ellas. Las otras aristas son la de la salud, la cultural, la medioambiental, la bioética…

—¿Hay gente trabajando en el tema en Uruguay?

—No mucha. Y menos aun desde un punto de vista independiente. Aquí en la Facultad de Ciencias hay dos grupos. Puede haber otro en Agronomía, y en el inia, pero en este caso no se trata de científicos independientes sino de gente que cree en el modelo. Tal vez no crean tanto en las compañías trasnacionales, pero ahí tendrán un problema, porque cuando logren un producto patentable, ¿quién les va a comprar la patente? ¿Hasta dónde uno es independiente al desarrollar un transgénico, vistas las enormes presiones que reciben de las grandes empresas?

Después estamos los científicos que abordamos el tema desde otra óptica. En mi caso particular lo abordo desde dos aspectos: uno es el de la materia prima y el otro el de la alimentación. En ambos casos lo he hecho a partir de demandas de la sociedad civil, de asociaciones que se nos acercaron con preocupaciones. Yo estaba trabajando en otro tema, cuando tomé contacto por primera vez con éste y encontré oportunidad de desarrollar experiencias en laboratorio. Fue cuando un grupo de productores orgánicos de maíz llegó a la facultad preocupado por saber si sus cultivos estaban siendo contaminados por el maíz transgénico. Las empresas semilleras les decían que no, les aseguraban que es perfectamente posible la coexistencia entre las dos producciones, la orgánica y la modificada genéticamente, y nosotros terminamos demostrando que no es así. Uruguay es un país muy ventoso, lo que facilita la difusión de las semillas trans por todos lados, pero en realidad el modelo de coexistencia regulada está en crisis en el conjunto del planeta. Y obviamente a las grandes compañías semilleras no les interesa en lo más mínimo si se da o no contaminación. ¿Por qué les interesaría? Paralelamente, los organismos estatales de regulación, a los que el tema debería sí importarles, se ven desbordados y reaccionan haciendo la del avestruz o pura y simplemente con inopia. El resultado de todo esto es que no hay herramientas para impedir la contaminación de la producción orgánica por la transgénica: se ha encontrado maíz modificado hasta en la Quebrada de los Cuervos, por intercambio de semillas. Y eso sucede también porque las empresas venden las semillas transgénicas sin etiquetado claro, lo que hace que un productor del Uruguay profundo no sepa con seguridad si la semilla que compró está o no genéticamente modificada: le pueden llegar a decir que no lo es, y sí lo es.

—Decías que en tu laboratorio trabajaban también sobre los alimentos.

—Sí, y es el aspecto en el que estamos actualmente más concentrados.
En 2008 vinieron a la facultad un grupo de asociaciones interesadas en saber si la polenta consumida en Uruguay tenía componentes transgénicos. Nos contactamos entonces con la división Salud de la Intendencia de Montevideo, que nos entregó un muestreo de 20 polentas, todas codificadas, sin que aparecieran las marcas. Cuando las analizamos en laboratorio, vimos que todas (pudimos extraerle el adn a 18) tenían componentes transgénicos. A partir de ahí empezamos a buscar transgénicos en otros alimentos, como quesos de cabra, hamburguesas de carne, snacks, cereales para el desayuno. En los quesos de cabra encontramos que el almidón de maíz es Bt, en los panchos y hamburguesas aparecieron adiciones con pasta de soja RR. También encontramos maíz transgénico Bt en los snacks y en los cereales.
Una cosa interesante: estas experiencias nos permitieron ir desarrollando recursos humanos de grado y de posgrado y afianzando infraestructura en esta materia, algo a lo que yo le doy especial prioridad. Y lo hicimos en colaboración estrecha con la división Salud de la Intendencia de Montevideo, que el año pasado concretó una fuerte inversión en aparatos de última generación para analizar la presencia de transgénicos en alimentos (véase recuadro).

—¿Notás una mayor sensibilidad respecto al tema en los últimos años en la Universidad?

—Sí. Una evolución positiva de los últimos años es que en la Udelar se ha ido extendiendo la preocupación por generar un debate. A nivel de rectorado y de pro rectorados (investigación, extensión, enseñanza) hay gente sensible al tema y hemos recibido apoyo. El problema es que la Universidad carece de recursos económicos suficientes.

Por otro lado, hemos ido generando un núcleo interdisciplinario interesado en los temas de transgénicos y bioseguridad. Allí hay gente de diversas facultades (Medicina, Química, Ciencias, Agronomía, Nutrición, Derecho), del Clemente Estable y de la sociedad civil.

Los científicos que estamos en este núcleo damos la cara, en el sentido de que nos interesa que haya un debate. Las compañías y algunos organismos reguladores, el poder político también en muchos casos, sostienen que los transgénicos son seguros desde el punto de vista sanitario y nosotros preguntamos de dónde sacan eso. La mayoría de las veces lo sacan de los estudios realizados por los científicos que trabajan para las propias compañías. Y resulta que hay otros experimentos, sobre animales, que van en sentido contrario. Los transgénicos, además, no vienen solos, vienen con un paquete asociado de productos agrotóxicos que nos preocupan sobremanera: sabemos de muchísimos casos de contaminación por fumigaciones con esos productos y sabemos igualmente que una parte de esos agrotóxicos quedan en el grano.

Este es un tema muy polarizado en el que muchos prefieren no intervenir. Los que están a favor no se pronuncian o lo hacen a través del gobierno.

Organizan debates, pero invitan a gente que tiene apoyos en las grandes compañías del sector, y el contenido de sus cursos está basado en una ciencia perimida, en la que se respaldan las propias trasnacionales para sacar sus productos.

—¿A qué te referís cuando decís que se basan en una "ciencia perimida"?

—La biología ha avanzado enormemente en los últimos años, al punto que las grandes verdades que dábamos en el salón de clases ya no las podemos sostener. Vos no podés aplicar un modelo como éste sin tener en cuenta que opera con interacciones complejas, en un contexto en el que cada componente incide en el otro. A mí no me pueden venir con un discurso del tipo: "introduje un gen en una planta y lo único distinto en la planta es ese gen y el resto es igual". Es una mentira enorme. Las técnicas modernas consideran a la planta como un todo y la relacionan con el entorno en el que se desarrolla. En este caso no se la puede analizar sin tener en cuenta que vive en un entorno sometido a una alta presión de pesticidas, en el que sufre un cambio mucho mayor que la mera introducción de un segmento de adn. Cómo impacta ese cambio en la salud del consumidor es lo que no se sabe aún porque no hay demasiados estudios al respecto.

—¿La Universidad participa en alguna instancia de evaluación estatal de los productos transgénicos?

—Durante tres-cuatro años intervino en el Comité de Articulación Interinstitucional (cai), junto al msp, el latu, la Dinase, el Clemente Estable, entre otros. Pero hace dos años nos retiramos porque nuestro malestar era creciente respecto a su forma de funcionamiento. El cai no es vinculante, se puede opinar pero nada más. Reclamamos que la opinión de la Universidad fuera pública, cosa que no lo era. También que el Estado apoyara el trabajo en estos temas, y el trabajo sigue siendo honorario, lleva mucho tiempo y es como jugar con la cancha flechada, con el aditivo de que desde el punto de vista personal y profesional es muy frustrante.

Nuestra estrategia actual es fortalecer dentro de la Udelar un equipo interdisciplinario sobre bioseguridad, transgénicos y paquete asociado para luego eventualmente volver al cai bajo otras reglas del juego.

El sistema de evaluación, además, tiene una debilidad fundamental: se nos pedía que analizáramos la planta transgénica aislada del paquete tecnológico. Y al paquete tecnológico se lo dejaba de lado.

Lo que nosotros queremos es que se hable, que no se maneje el tema con la ley del silencio. A nivel científico, Uruguay tiene la oportunidad de generar toda la estructura necesaria alrededor del tema. Podemos ser referentes en la región montando laboratorios para analizar transgénicos en alimentos, en las semillas, cómo se comportan en el campo. Cuando se va a aprobar un transgénico y las compañías nos ofrecen un dossier deberíamos ser capaces de replicar esas pruebas: ¿es realmente como dicen las empresas? En Estados Unidos no hacen esos estudios y en otros lugares dicen: "como se aprobó en tal lado, también acá". Tenemos una enorme oportunidad de distinguirnos y ya contamos con los recursos humanos necesarios.

—Cuando hablabas de investigaciones preocupantes sobre transgénicos, ¿te referías por ejemplo a las que llevó a cabo el francés Gilles Seralini?1

—Sí, a las de Seralini y a las del argentino Andrés Carrasco,2 entre otras. A Seralini se lo puede criticar por la espectacularidad mediática con que se movió, por el hecho de ser muy personalista, tal vez por alguna de sus conclusiones, pero el suyo fue un trabajo serio, llevado a cabo con los mismos protocolos que emplean los laboratorios de las grandes compañías, y fue el primero desarrollado a largo plazo. De su investigación se desprende que el consumo de transgénicos produce en las ratas envejecimiento acelerado prematuro, con lo cual los tumores que él ve aparecen más prontamente porque el glifosato, el herbicida asociado al transgénico, es un veneno potente. Se nos hizo pensar durante años que el glifosato era inocuo –yo mismo me tragué la pastilla–, hasta que Andrés Carrasco nos abrió los ojos con sus investigaciones. No sólo el glifosato, sino también los coadyuvantes que hacen que el glifosato entre a la planta y los productos de degradación del glifosato. Todos son recontratóxicos.

La campaña de desprestigio a la que fueron sometidos tanto Seralini como Carrasco por parte de las empresas fue tremenda.

Las denuncias sobre las presiones a científicos independientes que han llegado a conclusiones cuestionadoras del modelo han aparecido hasta en publicaciones académicas muy poco sospechosas de estar contra los modelos de gran producción. Es terrible lo que les ha sucedido: en Estados Unidos en su gran mayoría han sido obligados a cambiar de tema o a abandonar la ciencia.

Carrasco decía que estamos en un momento en que los científicos nos vemos obligados a demostrar la realidad en el laboratorio, cuando la realidad está ahí pero nadie la quiere ver.

—¿Y acá qué sucede? Sería raro que no hubiera presiones…

—No las conozco a un nivel tan grande. Estamos esperando el marronazo, sobre todo de parte de las empresas.

El gran paso adelante

Martínez Debat contó a Brecha que uno de los principales avances que se han producido hasta ahora en materia de bioseguridad en Uruguay se dio a nivel municipal, en la capital.

Tiempo atrás, dijo, el núcleo interdisciplinario formado en torno a científicos de la Udelar y del Clemente Estable y organizaciones sociales presentó a la Comisión de Salud del Parlamento un proyecto de ley tendiente fundamentalmente a estipular el etiquetado obligatorio de los productos con contenido transgénico. "Quedó encajonado, pero aprovechamos la bolada y lo llevamos a la Intendencia, que ya había comenzado a aplicar su plan de alimentación saludable. La División Salud recogió el guante y aprobó una resolución realmente muy importante por la cual a partir del 1 de enero de 2015 los alimentos que contengan más de 1 por ciento de transgénicos y se comercialicen en Montevideo deberán estar etiquetados. Es una resolución de alcance municipal, pero como la Intendencia de Montevideo es la referente a nivel bromatológico en el conjunto del país es probable que al menos algunas intendencias del Interior la adopten."


Seminario en cancillería
"Como parte de la movida del grupo interdisciplinario tratamos de encontrar oportunidades de crecer académicamente. Yo tengo una buena relación con la unam de México en análisis de cultivos y alimentos, y a partir de esa colaboración nos pusimos en contacto con académicos noruegos que a su vez tienen una pata de cooperación con Brasil, donde biólogos uruguayos hemos ido a formarnos en bioseguridad. Gracias a la acción pertinaz de cancillería, que en estos temas nos ha dado un apoyo irrestricto, logramos que esta vez el curso se haga en Montevideo, con presencia de un equipo de seis noruegos, que son de primer nivel y abordan el tema desde una mirada holística. Será una buena oportunidad para formar a la gente que está en gestión de riesgos en bioseguridad con una visión distinta a la que se les pretende ofrecer siempre." n


(El seminario se desarrollará hasta hoy viernes en cancillería. Habrá otro, organizado por Slow Food, y sobre etiquetado de alimentos transgénicos, el viernes 12, en el Centro Cultural de España.)



Principio de precaución

"En lo personal prefiero no comer transgénicos, aun cuando sé que los estoy comiendo de todas maneras. La principal razón es que no se ha demostrado que sean seguros, y hay motivos serios para dudar de que lo sean. Las plantas trans vienen, para peor, con el herbicida asociado, al cual también me lo estoy comiendo y no tengo por qué hacerlo. Sólo un dato: cada vez hay más enfermedades crónicas no trasmisibles, y esa expansión coincide con la aparición de transgénicos en la dieta.
Por otra parte es una tremenda mentira que los transgénicos solucionen el hambre en el mundo, cuando éste, básicamente, es un problema de distribución. Si se hiciera una distribución racional de la tierra, con un plan de manejo sustentable, la realidad sería muy otra y la ingeniería genética bien podría colaborar con esto. Quienes defienden la producción transgénica por su mayor rendimiento que la tradicional, no sólo no tienen en cuenta que eso es verdad solamente a corto plazo sino sus costos asociados, ambientales y sociales. Y el modelo transgénico es como una topadora que arrasa con todo, de la mano de las grandes empresas, que son las únicas capaces de patentar un desarrollo biotecnológico por el dinero que se requiere para ello. Hoy los estados compran el paquete a las trasnacionales, porque no tienen fondos suficientes como para invertir a largo plazo."


Uruguay Familias desplazadas por la Megamineria ARATIRI

Amigas y amigos, tenemos el agrado de invitarlos a la presentación en Montevideo de los videos en los que estuvimos trabajando desde el año pasado, en el marco de este proyecto que llamamos "Otras voces por la tierra". 

Es un proyecto audiovisual comunitario de mujeres que nos propusimos compartir lo que sentimos ante la posibilidad de ser desplazadas con nuestras familias de los lugares que habitamos y queremos, lugares que serían dinamitados para la mega minería de metales a cielo abierto (concretamente, Aratirí). Aquí va un avance: TRAILER OTRAS VOCES POR LA TIERRA http://youtu.be/iKrbNDmj6XI.


Nos encantaría compartir con ustedes esta primera presentación pública de los videos completos el próximo martes 9 de setiembre, a las 17 hs. en Madreselva Casa Cultural (Durazno 1666, esq. Minas). 

Y estaremos muy agradecidas si, además, se suman a difundir por todas las vías los contenidos que iremos colgando en Facebook (hacer click aquí para ir a nuestra página "Otras voces por la tierra") y Twitter (aquí para ir a nuestro perfil @vocesxlatierra).  

Adjuntamos la invitación, los esperamos, y siéntanse libres de reenviarla. 

Un abrazo desde Cerro Chato. 
Yolita
Mesa de Productores y vecinos de Ruta 7

viernes, 5 de septiembre de 2014

Las abejas vienen de Asia

Análisis científico de la Universidad de Uppsala (Suecia)
  • El primer análisis global de la variación genómica de las abejas revela que estos insectos, muy importantes para el ser humano, tienen una diversidad genética sorprendente
  • El estudio de su árbol evolutivo revela que su origen es Asia, y no África como se pensaba

Científicos de la Universidad de Uppsala (Suecia) han presentan el primer análisis global de la variación genómica de las abejas. Los resultados muestran un nivel sorprendentemente alto de diversidad genética en las abejas e indican que esta especie se originó más probablemente en Asia que en África, como se pensaba anteriormente.

La abeja melífera ('Apis mellifera') es de crucial importancia para la humanidad puesto que un tercio de los alimentos depende de la polinización de frutas, frutos secos y verduras por parte de las abejas y otros insectos. Por ello, grandes pérdidas de colonias de abejas en los últimos años son una causa importante de preocupación.

En concreto, las abejas se enfrentan a amenazas por lasenfermedades, el cambio climático y prácticas de gestión. Para combatir estos peligros para esta especie, es importante entender la historia evolutiva de las abejas y cómo se adaptan a los diferentes ambientes en todo el mundo.

El investigador del Departamento de Bioquímica Médica y Microbiología de la Universidad de Uppsala, Matthew Webster, detalla que han utilizado tecnología "de última generación sobre genómica" para responder a estas preguntas y han identificado altos niveles de diversidad genética en las abejas. "A diferencia de otras especies domésticas", explica, "la gestión de las abejas parece tener mayores niveles de variación genética por mezclar abejas de diferentes partes del mundo". "Los resultados también pueden indicar que los altos niveles de endogamia no son una causa principal de la pérdida global de colonias", indica Matthew Webster.

Otro resultado inesperado fue que las abejas parecen derivar de un antiguo linaje de abejas que anidan en cavidades que llegaron de Asia hace unos 300.000 años y se extendieron rápidamente a través de Europa y África, un planteamiento que está en contraste con investigaciones anteriores que sugieren que las abejas son originarias de África.

"El árbol de la evolución que se construyó a partir de secuencias del genoma no admite un origen en África, lo que nos da una nueva visión sobre cómo las abejas se extendieron y se adaptaron a los hábitats en todo el mundo", añade Matthew Webster.

Seres muy sensibles a los cambios climáticos

Además, se vio que el cambio climático ha afectado de manera importante a las poblaciones de abejas históricamente. "Las poblaciones de Europa parecen haberse reducido durante las edades de hielo, mientras que las africanas se han expandido en esos momentos, lo que sugiere que las condiciones ambientales eran más favorables", argumenta.

Los investigadores de este nuevo trabajo sobre el genoma de las abejas también identificaron mutaciones específicas en genes importantes para la adaptación a factores como el clima y los agentes patógenos, incluidos los que participan en la morfología, el comportamiento y la inmunidad innata.

"El estudio proporciona nuevos conocimientos sobre la evolución y la adaptación genética y establece un marco para la investigación de los mecanismos biológicos que están detrás de la resistencia a enfermedades y la adaptación al clima, conocimientos que podrían ser vitales para la protección de las abejas en un mundo que cambia rápidamente", concluye Webster.



Agrego que se estaria confirmando la hipótesis de J. M. Cornuet y cols.

Distribución de las razas de abejas de acuerdo a la hipótesis de J. M. Cornuet y cols.

Distri_ADNm
Diferentes autores como: J. M. Cornuet , L. Garnery, R. F. A. Moritz, M. Solignac y otros, perfilan un panorama evolutivo algo diferente al propuesto por F. Ruttner. Estos autores proponen que el centro genético de la especie A. mellifera se localiza en Asia, más o menos cerca del Himalaya, desde esta área de distribución los insectos se fueron extendiendo hacia occidente, actuando el mar Caspio, las montañas del Caúcaso y el mar Negro como barreras geográficas.
                Para poder superar estos obstáculos geográficos en su proceso de expansión hacia nuevos territorios, se originaron tres ramas principales (ver figura 2): una de ellas está formada por los insectos que se dirige hacia el oeste (1), para superar por el norte las barreras geográficas. Las otras dos ramas rodearon los obstáculos por el sur, y cuando alcanzaron las costas del mar Mediterráneo, una se dirigió hacia Europa (2) y la otra invadió África (3).
                M. C. Arias y W. S. Sheppard en el año 1996 estudian el ADNmt de 14 subespecies, encontrando 20 haplotipos diferentes. Las razas se agrupan en tres o cuatro líneas (dependiendo del procedimiento utilizado), similares a las descritas mediante el uso de técnicas morfométricas.
                Los grupos propuestos por Arias y col. son los siguientes:

Grupo I o africano.

 Norte: intermissa, sahariensis, sicula, iberiensis.
Sur: capensis, adansonii, scutellata, monticola.

Grupo II: lamarkii, meda.
Grupo III: mellifera.
Grupo IV: macedonica, ligustica, carnica, meda.

                Para estos autores los cuatro grupos o linajes divergieron hace unos 0,67 millones de años. Buscando explicaciones coherentes con los resultados obtenidos, proponen que el alto número de subespecies encontrado en Europa, se debe probablemente al aislamiento y formación de refugios durante las glaciaciones del Pleistoceno.
                Para explicar la distribución de las razas africanas recurren a los cambios climáticos y de vegetación, incluido el proceso de desertización que ha sufrido la zona norte de este continente. La existencia de relictos de A. m. sahariensis en los oasis del Sahara, y de A. m. monticola en bosques de montaña aislados, sería una evidencia de los cambios climáticos sufridos en el continente.
                Estudios posteriores muestran que las líneas "A" y "M" tienen amplias divergencias, lo que indicaría un origen común bastante remoto.
                Para nosotros la principal diferencia en el agrupamiento de razas respecto a los grupos propuestos por F. Ruttner, reside en la posición que ocupa A. m.iberiensis, debido a que de acuerdo con los estudios realizados con el ADNmt, nuestra raza se sitúa en la línea A o africana junto a A. m. intermissa. Recordemos que para Ruttner A. m. iberiensis se integra en la línea M o del Mediterráneo occidental.
                Para la mayoría de los autores la Península Ibérica es una zona de hibridación entre las razas mellifera e intermissa, localizándose en la zona norte A. m.iberiensis "parecida" a A. m. mellifera, y en el sur A. m. iberiensis "parecida" a A. m. intermissa.
                El hecho de que considerando un punto de vista "genético" la raza A. m. iberiensis sea el resultado de la unión o cruce de abejas procedentes del norte de África y de Europa no invalida su valor como raza, adaptada durante largo tiempo a las condiciones ambientales específicas y características de la Península Ibérica.


¿Son las abejas en su defecto nuestra señal de advertencia?

De Harvard Gazzette
19 de agosto 2014 

Por Alvin Powell, Harvard Staff Writer


Chengsheng (Alex) Lu de Harvard cree que las potenciales implicaciones para la salud humana del desorden del colapso de colonias se extienden más allá de la caída en la polinización - aunque eso es preocupante lo suficiente - que el impacto en los seres humanos de la exposición a largo a venenos de bajo nivel como los pesticidas neonicotinoides, que han sido sospecha de la enfermedad de las abejas.

Se  ha convertido en una especie de rito de la primavera. Cada mes de marzo, los artículos periodísticos sobre brotan los apicultores locales que abren sus colmenas para encontrar un misterio ambiental en curso.

En lugar de las abejas hambrientos listos para los primeros vuelos de la primavera, panales que deberían estar vacía después de un largo invierno están llenos, y en lugar de las colmenas están vacías. Por alguna razón, durante los meses más fríos del invierno, estas abejas optaron por abandonar la colmena a perecer fuera.

El desorden del colapso de colonias, como se conoce a la condición, sigue siendo un misterio con implicaciones preocupantes para el destino de la cadena alimentaria humana, que depende, en parte, de los polinizadores como las abejas.Explicaciones que se han ofrecido incluyen patógenos, prácticas apícolas modernas, la desnutrición, el cambio climático y los pesticidas.

Es esa última causa posible que se destaca a la Escuela de Salud Pública de Harvard 's (HSPH) Chengsheng (Alex) Lu , profesor asociado de biología de exposición al medio ambiente, que cree que las potenciales implicaciones para la salud humana del desorden del colapso de colonias se extienden más allá de la caída en la polinización - aunque eso es bastante preocupante - a los efectos en los seres humanos de una larga exposición a venenos de bajo nivel como los pesticidas neonicotinoides, que han sido sospechosos en el desorden de la abeja.Para Lu, es una pregunta abierta si existen vínculos entre el pesticida y el reciente aumento de los trastornos neurológicos en los niños, como el autismo y el TDAH.

Western_honey_bee
Lu ha seguido investigando los posibles vínculos entre los neonicotinoides, abejas y la salud humana, diciendo que la abeja melífera es un buen organismo modelo para el impacto potencial de plaguicidas, así como los efectos potenciales a través de generaciones. Crédito: Wikipedia

Para llegar al fondo del misterio, Lu ha realizado investigaciones pioneras sobre el impacto de los plaguicidas neonicotinoides en abejas. En un estudio publicado en 2012 , que replica el desorden del colapso de colonias experimentalmente, alimentación de las abejas agua azucarada con diferentes niveles de neonicotinoides más de 13 semanas en el verano y ver lo que pasó.

Al principio, no pasó nada. Las colmenas no parecía afectado y saludable a medida que se preparaban para el invierno. Luego, la semana antes de Navidad, más o menos tres meses después de que se detuvo el tratamiento de los neonicotinoides, urticaria comenzó a fallar. Eventualmente 15 de 16 colmenas colapsaron, incluso los tratados con la dosis más baja.

La obra se destaca por brindar un vínculo concreto con los neonicotinoides, que son más utilizados grupo mundial de insecticidas.

Un aspecto especialmente preocupante de la obra, que Lu describió durante la hora del almuerzo "Hot Topics" charla el 12 de agosto en Kresge Edificio de HSPH, es que las abejas que abandonan la colmena durante el colapso no eran los individuos que consumieron el agua de azúcar atada con neonicotinoides.Durante el período de verano de alta actividad, las abejas viven a tan sólo 35 días, así que la colonia que se derrumbó contenían la próxima generación de las abejas, lo que indica que el efecto puede haber sido transmitida entre generaciones.

Lu ha seguido investigando los posibles vínculos entre los neonicotinoides, abejas y la salud humana, diciendo que la abeja melífera es un buen organismo modelo para el impacto potencial de plaguicidas, así como los efectos potenciales a través de generaciones.

Los neonicotinoides, productos químicos similares a la nicotina producida por las plantas de tabaco, se han generalizado en parte debido a su facilidad de uso, dijo Lu. Debido a que son solubles en agua, los productos químicos son absorbidos por una planta y se extienden a lo largo de sus tejidos. Las empresas de semillas han hecho distribución aún más fácil para los agricultores mediante el recubrimiento de semillas con el producto químico, que asegura que las plantas que brotan de ellas contienen el plaguicida.

Los productos químicos están presentes no sólo en plantas de alimentos, sino que también son ampliamente representados en vivero, incluyendo las plantas que se venden en las principales tiendas de jardinería, dijo Lu. Ellos también son encontrados en el medio ambiente, y Lu dijo que hay preguntas sobre su papel en la pérdida de aves e invertebrados acuáticos.

Lu describió como una carrera contra el tiempo para salvar a las abejas, que son transportados de manera rutinaria en todo el país por los apicultores comerciales para polinizar los campos agrícolas. Él habló con uno cultiva arándanos, quien dijo que antes de que el desorden del colapso de colonias golpeó, que tendría que pagar 250.000 dólares para tener sus campos polinizadas. Hoy esa cifra asciende a 750,000 dólares, y el costo se traslada a los consumidores.

Lu cree que el pesticida se alimenta a las abejas de los apicultores desprevenidos.El pesticida es ampliamente utilizado en el maíz, que se utiliza para hacer el jarabe de maíz de alta fructosa. El jarabe de maíz se mezcla con agua y se alimenta de forma rutinaria para las abejas por los apicultores comerciales.

Abejas afectadas, que incluyen las abejas silvestres, dijo Lu, exhiben una gama de condiciones neurológicas, incluyendo la desorientación, de volar de vuelta a las colonias equivocadas, y el abandono de las colonias en invierno.

"El [frase] 'bee-line' ya no es válido", dijo Lu. "La pregunta es ... hacer estas cosas también se aplican a la salud humana?"

EL VERDADERO PELIGRO DE LOS TRANSGENICOS

SI NO ACTUAMOS MORIREMOS MUCHOS EN LA RULETA GENETICA