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ASAMBLEA NACIONAL DE APICULTORES URUGAUY 19 DE NOVIEMBRE 2016

sábado, 8 de junio de 2013

UNA BRISA LETAL SOBRE EL NORTE

MEDIO AMBIENTE
UNA BRISA LETAL SOBRE EL NORTE

Por Julio Dornel.

Señalábamos en la nota anterior que la “salud” del arroyo Chuy, se encontraba amenazada por la contaminación que venía padeciendo desde el siglo pasado. El impacto causado por el hombre y la falta de recursos para encarar el tema, han sido los motivos fundamentales para  que diversas organizaciones se vengan movilizando y exigiendo el cumplimiento de normas especificas para detener esta contaminación. Con motivo de esta situación un atento lector identificado con el documento de identidad Nº 1278631-9 nos hizo llegar algunas puntualizaciones sobre las aplicaciones aéreas que se realizan en el norte rochense utilizando potentes herbicidas en las plantaciones. 

La parte sustantiva del documento señala que tras estas aplicaciones aéreas “los envases quedaran  diseminados por los campos para envenenar la tierra, para contaminar la hierba, para enfermar los animales, y para matar a su inventor. Su brisa suave acaricia los párpados, penetra en los ojos, y contamina la piel sin darnos cuenta, para diluirse en arroyos y cañadas apestando sus aguas y acortando la vida. Sobrevuelan la presa sin medir sus consecuencias, la carga de veneno está pronta a precipitarse, el piloto de la nave no sabe ni tiene idea de lo que va a hacer, solo acata una orden y cumplirá sin siquiera leer lo que dice la etiqueta. La empresa ha ordenado y el cumplirá su misión sin pensar. 

El ascenso está determinado por la altura de sus víctimas, palmares centenarios aguardan en soledad ser ejecutados solo por molestar en su  camino, nada han hecho para ser devastados pero entorpecen al homicida. Y vuelan y sobrevuelan una y otra vez, año tras años, hasta que los gigantes caen a tierra, silenciosos, para nunca más volver a poblarla. Nadie se atreve a denunciar, porque a nadie  le conviene  defender al más débil. No dará réditos meterse con el más fuerte. Los palmares y los montes nativos no son económicamente rentables, y hoy el hombre debe ganar dinero y más dinero, matando y muriendo. 

El objetivo del asedio de los bombardeos son las malezas que deben morir para limpiar los cultivos de la manera más barata, aunque barato también sea el razonamiento del hombre, único asesino que puebla el planeta. Los pesticidas aplicados en avión son más económicos que la aplicación terrestre y mojan la cara, rompen los ojos y mojan las manos y matan la piel. Los herbicidas y pesticidas que descienden de los cielos para arrastrar todo a su paso, no se cansan de regar hombres y bestias, acelerando enfermedades de la piel y de los ojos, transformándose en pócimas letales que luego serán ingeridas nuevamente  por los inocentes. 

Los herbicidas usados por el hombre para matar malezas y diseñados por la industria para matar al hombre, envenenan la tierra y atacan sus entrañas. El hombre ha atravesado la historia matando para vivir, siempre hay una meta que debe cumplir y ella exige matar para sobrevivir, hasta que se mata a sí mismo”.

Diario El Este, 6 de  junio de 2013.

SI NO ACTUAMOS MORIREMOS MUCHOS EN LA RULETA GENETICA