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ASAMBLEA NACIONAL DE APICULTORES URUGAUY 19 DE NOVIEMBRE 2016

lunes, 1 de agosto de 2011

Los alimentos transgénicos: otra vez en la mesa de discusión

Fuente: http://www.ecoportal.net

 

28/06/11 Por Roger Carvajal Saravia

 

Llama la atención el hecho de que para aprobar las autorizaciones de OGM en diversos países se utilicen sólo los datos de las empresas productoras de los transgénicos como evidencia de inocuidad. Tal fue el caso de Bolivia, que durante el gobierno de Mesa Gisbert se instruyó la aprobación de la Soya Roundup Ready, por presión de los productores, no obstante que en reuniones expresa desde la delegación de la Universidad y del Ministerio de Salud se advirtió de los riesgos (que después, fueron probados) tanto a los funcionarios de SENASAG, que esgrimieron como base científica de inocuidad precisamente los estudios de la empresa Monsanto (productora de la semilla y del glifosato), como a los del entonces Ministerio de Desarrollo Sostenible.

 

Ante la solicitud de algunos productores de Santa Cruz para que se autorice la introducción y siembra de maíz transgénico, bajo el argumento de un mejor rendimiento que permita cubrir la demanda actual –que, según ellos, no se cubrirían con las variedades convencionales-, se incorpora nuevamente en la agenda pública de debate el tema de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM's).

¿Qué son los productos transgénicos?

Indudablemente, la transgénesis es un procedimiento biotecnológico que ha representado un importante avance en la obtención de recursos biológicos especialmente para la salud humana. Tal es el caso de la producción de insulina y de citoquinas en bacterias o de anticuerpos en habas. En estos casos se insertan genes que provienen de células humanas –células b de páncreas o linfocitos, en los casos mencionados- en células de otras especies con alta capacidad de reproducción y producción (habitualmente bacterias muy estudiadas como E. coli). Las proteínas generadas son purificadas y su estructura es estrictamente idéntica a la humana, de modo que su administración no incorpora ningún riesgo para la salud; por el contrario, resuelve problemas vinculados a la dificultad de obtener estos agentes biológicos por otros medios. En el caso de los alimentos llamados transgénicos, el panorama es diferente: se incorporan genes de otras especies en las especies de consumo alimentario, tal es el caso del gen Bt de una bacteria (Bacillus turingiensis) que codifica para una toxina (C RAI-1) que mata a los insectos; esta toxina está presente en el alimento y cuando éste es atacado por el insecto, en sus diferentes fases evolutivas, se producen daños severos en su intestino. Este en el caso del maíz (Maíz Bt) planta transgénica resistente al ataque de las larvas de los dípteros.

El otro caso relevante es el de las variedades de soya o maíz en las que se incorpora un gen que las hace resistentes a un herbicida (glifosato). Este gen también proviene de una bacteria y codifica para una enzima (Shikimato-sintasa) que sustituye a la original de la planta y no interactúa con el herbicida, a diferencia de la enzima natural que sí lo hace y, como consecuencia, se altera por completo el metabolismo de la planta. Al aplicar el glifosato a las plantas "normales" todas mueren excepto la variedad transgénica que ahora es resistente al glifosato. Como efecto de este hecho se reduce el empleo de mano de obra para el deshierbado dentro la siembra y cosecha de soya o maíz. Ambos productos –la semilla de la variedad transgénica y el herbicida- son provistos por la misma empresa. En resumen, los alimentos transgénicos sintetizan moléculas que son ajenas tanto a la especie productora del alimento como a la especie que lo consume. Estas moléculas están mezcladas con el conjunto de los componentes de dichos alimentos y así se ingieren. Asimismo, no es posible saber si el gen incorporado sólo produce estas moléculas (la toxina y la enzima bacteriana, en los ejemplos tratados) ya que tampoco se pueden excluir la posibilidad de "lecturas desplazadas" de la nueva secuencia de nucleótidos del ADN del gen incorporado o de la secuencia complementaria, lectura que pueda dar origen a otras proteínas no conocidas –no naturales- con efecto desconocido. Como esto último es sólo una posibilidad, su demostración requiere estudios probabilísticos muy extendidos y profundos que aún no se han dado.

Efectos sobre la Salud

La posibilidad de que los alimentos transgénicos afecten a la salud de los consumidores, es algo que preocupa a propios y extraños, precisamente por su composición que incluye moléculas extrañas a los alimentos y que, por tanto, son ajenas al proceso de co-evolución que ha mediado nuestra relación con las especies que cumplen el papel de alimentos en la naturaleza.

Para los fabricantes, las evidencias de que estos productos sean tóxicos en la población consumidora no existen. Pero hay que recordar que no es lo mismo ausencia de evidencia que evidencia de ausencia. Es decir no existen estudios independientes que demuestren que los productos transgénicos sean inocuos; los pocos reportes sobre su inocuidad en realidad discuten el hecho de no existir reportes de daño en los consumidores. Esto, de manera obvia no será posible, ya que para demostrar daño en algún órgano y asociarlo al consumo de estos alimentos, se requieren extensos estudios estadísticos que disocien las causas de dichas afectaciones, ya que las diferentes patologías pueden ser iguales ante diferentes causas. Sin embargo, en el caso del maíz, concretamente del maíz Star link (que alguna vez fue parte de una donación norteamericana), que incorpora la toxina Cry9C, fue conocido el rechazo que hizo la FDA (Food and Drug Agency) de los EEUU para consumo humano por sus efectos alergénicos y de afectación intestinal -que, como toda alergia, no se presenta en todos, como corresponde a un hecho probabilístico que depende del sujeto y sus circunstancias biológicas- lo que determinó que este producto fuera recogido del mercado en los EEUU (1).

Parece importante hacer notar que las investigaciones que muestran inocuidad de los alimentos transgénicos están hechas en laboratorios de las propias empresas productoras (2)(3),o en laboratorios contratados por las mismas; ésto siempre ha generado suspicacias en los consumidores, en las organizaciones de productores agrícolas y en algunos gobiernos. Tal es así que una Corte alemana obligó a Monsanto, empresa que fabrica semillas transgénicas y glifosato a mostrar sus datos crudos de la investigación llevada a cabo en sus laboratorios, para mostrar la inocuidad del maíz transgénico en ratas. Un grupo independiente de científicos re-examinó dichos datos y aplicó procedimientos estadísticos apropiados, tras lo cual pudo evidenciarse –a diferencia de la que publicó la empresa- que existieron efectos hepato y nefrotóxicos así como cambios drásticos en la química sanguínea (triglicéridos) y en la excreción renal (4) en las ratas que consumieron productos transgénicos. En otras palabras, en sus propias investigaciones se observó toxicidad del maíz transgénico, información que no fue difundida por la empresa. Recientemente, otras investigaciones experimentales en animales realizadas en diversos laboratorios han mostrado diversos grados de afectación en diferentes órganos y sistemas (5). Asimismo, se demostró en modelos experimentales que existen alteraciones en la respuesta inmune en animales de edad avanzada y emaciados que consumieron maíz transgénico (6); efectos similares aunque menos ostensibles fueron encontrados en animales jóvenes (7). Trastornos en la capacidad reproductiva de animales que consumieron estos productos también fueron reportados en estudios llevados a cabo en laboratorios austriacos (8). Lo que no ha podido detectarse es la existencia de una mayor potencia alergénica de la soya transgénica en estudios clínicos(9, 10), no obstante que a nivel experimental se detectó la capacidad de la soya transgénica de inducir respuestas inmunes mediadas por IgE, anticuerpo propio de las respuestas contra sustancias alergénicas (11).

Por su parte, los datos sobre inocuidad del glifosato (el herbicida) han sido obtenidos por laboratorios contratados por las empresas productoras del herbicida. Sin embargo, estos (Craven Labs e Industria Biotest Laboratories) fueron acusados de fraude por la EPA (Environmental Protection Agency), condenando a prisión a sus empleados y a multas millonarias a dichos laboratorios, por falsear los datos (12,13,14). En cambio, la toxicidad del glifosato tanto en células humanas como en especies de la flora y fauna ha sido mostrada por varios estudios recientes, entre los cuales destacan los que muestran su efecto genotóxico (mutagénico) demostrado por modernos procedimientos de biología molecular y celular(15,16,17), así como su efecto inductor de stress oxidativo (18), daño en células mononucleares de la sangre (19), inducción de muerte celular en células embrionarias y placentarias (20) incluyendo la afectación de su funcionamiento hormonal o endócrino (21). En fin, múltiples efectos tóxicos en la salud, demostrados en diferentes órganos y sistemas, tanto por exposiciones accidentales e intoxicaciones como por efectos por consumo en alimentos contaminados, son citados en diferentes revisiones (22,23)

En línea con lo anterior, la asociación entre la exposición a glifosato y la presencia de cáncer ha sido demostrada en diversos trabajos científicos. En sucesivos estudios epidemiológicos la asociación con linfoma no-Hodking (aumento de la frecuencia de casos en la población de sujetos expuestos, comparada con población no expuesta), fue demostrada en Suecia (24,25,26) y Canadá (27) y la asociación con Mieloma múltiple en EEUU (28,29). Tales estudios han recibido reclamos y cuestionamientos por parte de la empresa productora de las semillas y el herbicida, los mismos que fueron rebatidos ampliamente por los autores (30,31). Por su parte, la relación entre glifosato y cáncer también fue respaldada por estudios de laboratorio en la piel de animales experimentales (32).

Por último, cabe resaltar que la manipulación genética realizada en el maíz transgénico ha unido el gen Bt a otro gen, utilizado como marcador genético para monitorear el proceso de construcción del producto transgénico, que produce resistencia a antibióticos beta-lactámicos (incluyendo la ampicilina); la posibilidad de la incorporación de este gen en las bacterias intestinales de quien consuma el alimento, induciendo así la presencia de cepas resistentes a estos agentes terapéuticos (lo que conlleva potenciales peligros en patologías infecciosas), ha sido demostrada en modelos experimentales en condiciones controladas (33). En este orden, debe recordarse que existen variedades de maíz (Ej.: Bt 176) que tienen tanto el gen de la toxina Bt(CryA(b), el gen bar de un estreptomiceto, que provee resistencia al glifosato y el gen bla TEM que codifica para una b-lactamasa que, como fue reportado, otorgaría a los microbios de la flora intestinal resistencia a la ampicilina y a otros antibióticos b-lactámicos; lo anterior triplica las propiedades del maíz, pero también los riesgos.

No obstante todo lo anterior, llama la atención el hecho de que para aprobar las autorizaciones en diversos países se utilicen sólo los datos de las empresas productoras de los transgénicos como evidencia de inocuidad. Tal fue el caso de Bolivia, que durante el gobierno de Mesa Gisbert se instruyó la aprobación de la Soya Roundup Ready, por presión de los productores, no obstante que en reuniones expresa desde la delegación de la Universidad y del Ministerio de Salud se advirtió de los riesgos (que después, fueron probados) tanto a los funcionarios de SENASAG, que esgrimieron como base científica de inocuidad precisamente los estudios de la empresa Monsanto (productora de la semilla y del glifosato), como a los del entonces Ministerio de Desarrollo Sostenible (34). En Europa, el único país que autorizó la siembra de Transgénicos es España, con el respaldo de su Ministra de Ciencia y Tecnología, quien, interesantemente, es Presidenta de la empresa de Biotecnología Genetrix que trabaja en el tema y ha sido consejera del sector industrial en el campo biotecnológico.

Por todo lo anterior queda en evidencia que, sobre la base de abundantes datos científicos, ni los OGM´s ni el glifosato son inocuos para los humanos, por lo que se hace totalmente pertinente que el Estado Boliviano se suscriba al principio de precaución (35), en el marco de su misión de cuidar la salud de la población y, como se verá más adelante, de cuidar el ecosistema y el patrimonio genético del país.


1) Birne P. Ward S. Harrington J. and Fuller L..
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3) MacKenzie SA, Lamb I, Schmidt J, Deege L, Morrisey MJ, Harper M, Layton RJ, Prochaska LM, Sanders C, Locke M, Mattsson JL, Fuentes A, Delaney B. . DuPont Haskell Laboratory, Newark, DE, USA. Thirteen week feeding study with transgenic maize grain containing event DAS-Ø15Ø7-1 in Sprague-Dawley rats. Food Chem Toxicol. 2007 Apr;45(4):551-62.

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11) US EPA Communications and Public Affairs 1991 Note to correspondents Washington DC Mar 1); (US EPA Communications and Public Affairs 1991 Press Advisory. EPA lists crops associated with pesticides for which residue and environmental fate studies were allegedly manipulated. Washington DC Mar 29)

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15) Lioi MB, et al. Genotoxicity and oxidative stress induced by pesticide exposure in bovine lymphocyte cultures in vitro. Mutat Res. 1998 Jul 17;403(1-2):13-20.

16) Mañas F, Peralta L, Raviolo J, García Ovando H, Weyers A, Ugnia L, Gonzalez Cid M, Larripa I, Gorla N. Genotoxicity of AMPA, the environmental metabolite of glyphosate, assessed by the Comet assay and cytogenetic tests. Ecotoxicol Environ Saf. 2009 Mar;72(3):834-7.

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19) Lioi MB, Scarfì MR, Santoro A, Barbieri R, Zeni O, Di Berardino D, Ursini MV. Genotoxicity and oxidative stress induced by pesticide exposure in bovine lymphocyte cultures in vitro. Mutat Res. 1998 Jul 17;403(1-2):13-20.

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21) Richard S, Moslemi S, Sipahutar H, Benachour N, Seralini GE., Effects of Roundup on human cells and aromatase. Environmental Health Perspectives Jun 2005 13 ( 6) 716-720.

22) David Buffin and Topsy Jewell Health and environmental impacts of glyphosate:The implications of increased use of glyphosate in association with genetically modified crops. July 2001, in The Pesticide Action Network UK. Ed. Pete Riley, Mary Taylor, Emily Diamand and Helen Barron

23) Cox, C., 1995a. Glyphosate, Part 1: Toxicology. J. Pesticide Reform 15 (3), 14-20.

24) Hardell L, Eriksson M. A case-control study of non-Hodgkin lymphoma and exposure to pesticides. Cancer. 1999 Mar 15;85(6):1353-60.

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26) Eriksson M, Hardell L, Carlberg M, Akerman M. Pesticide exposure as risk factor for non-Hodgkin lymphoma including histopathological subgroup analysis. Int J Cancer. 2008 Oct 1;123(7):1657-63.

27) McDuffie HH, Pahwa P, McLaughlin JR, Spinelli JJ, Fincham S, Dosman JA, Robson D, Skinnider LF, Choi NW. Non-Hodgkin's lymphoma and specific pesticide exposures in men: cross-Canada study of pesticides and health. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 2001 Nov;10(11):1155-63.

28) De Roos AJ, Zahm SH, Cantor KP, Weisenburger DD, Holmes FF, Burmeister LF, Blair A Integrative assessment of multiple pesticides as risk factors for non-Hodgkin's lymphoma among men. Occup Environ Med. 2003 Sep;60(9):E11

29) De Roos AJ, Blair A, Rusiecki JA, Hoppin JA, Svec M, Dosemeci M, Sandler DP, Alavanja MC.Cancer Incidence among Glyphosate-Exposed Pesticide Applicators in the Agricultural Health Study. Environmental Health Perspectives. January 2005; 113 ; 1

30) John Acquavella, Ph.D. Donna Farmer, Ph.D., Monsanto Company. St. Louis, Missouri. Mark R. Cullen, M.D.. Yale Occupational and Environmental Medicine Program. Yale University School of Medicine. New Haven, Connecticut [Dr. Cullen is a paid consultant to Monsanto Company on occupational and environmental health issues.] Correspondence. A Case–Control Study of Non-Hodgkin Lymphoma and Exposure to Pesticides Author Reply Lennart Hardell, M.D., Ph.D. Department of Oncology. Orebro Medical Center. Orebro, Swede. Mikael Eriksson, M.D., Ph.D. Department of Oncolog, University Hospital. Lund, Sweden American Cancer Society pp 729,;.1999

31) Donna R. Farmer,Product Safety Center, Monsanto Company.St. Louis, Missouri.Timothy L. Lash.Boston University School of Public Health. Boston, Massachusetts. John F. Acquavella. Product Safety Center, Retired. Monsanto Company. St. Louis, Missouri. T.L.L. works as a consultant to Monsanto. Correspondence: Glyphosate Results Revisited ; :De Roos et al. Respond. Anneclaire J. De Roos and Megan A. Svec. Aaron Blair, Jennifer A. Rusiecki, Mustafa. Dosemeci, and Michael C. Alavanja.. Jane A. Hoppin and Dale P. Sandler. Environmental Health Perspectives VOLUME 113 | NUMBER 6 | June 2005

32) George J, Prasad S, Mahmood Z, Shukla Y. Studies on Glyphosate-induced carcinogenicity in mouse skin: a proteomic approach. J Proteomics. 2010 Mar 10; 73(5):951-64

33) Koch M., Strobel Egbert, Christoph C. T., Heritage J, Breves G and Huber K. Transgenic maize in the presence of ampicillin modifies the metabolic profile and microbial population structure of bovine rumen fluid in vitro British Journal of Nutrition. 2006, 96, 820–829

34) Carvajal R., Boric V. y Zeballos C. en representación de la Universidad Boliviana y del Ministerio de Salud, respectivamente, hicieron notar en las reuniones del comité de Bioseguridad que se requerían otros estudios además de los de Monsanto, los mismos que deberán hacerse en la universidad. Esto se menciona en el Decreto de aprobación, como condición para ratificar la autorización, pero dichos estudios nunca se realizaron.

35) Cooney, Rosie, The Precautionary Principle in Biodiversity Conservation and Natural Resource Management. IUCN Policy and Global Change Series No. 2, 2004

36) Mikkelsen, T.R., Andersen, B. and Jorgensen, R.B., The risk of crop transgene spread. Nature 1996. 380, 31.

37) Izquierdo R, Belmonte J, Avila A, Alarcón M, Cuevas E, Alonso-Pérez S.Source areas and long-range transport of pollen from continental land to Tenerife (Canary Islands). Int J Biometeorol. 2011 Jan;55(1):67-85. Epub 2010 Mar 24.

38) Comisión para la cooperación ambiental de América del norte Maíz y biodiversidad: Efectos del maíz transgénico en México. Informe del Secretariado conforme al artículo 13 del ACAAN. 31 de Agosto de 2004.

39) Xan.Martinez El maiz transgenico en Aragón contamina los cultivos ecológicos. 7 de agosto de 2008. http://www.cooperativaxoaninha.org/....

40) Quist D, Chapela IH. Transgenic DNA introgressed into traditional maize landraces in Oaxaca, Mexico. Nature. 2001. 414: 541–543

41) Metz M, Fütterer J.Biodiversity (Communications arising): suspect evidence of transgenic contamination. Nature. 2002 Apr 11;416(6881):600-1; discussion 600, 602.

42) Christou P. No credible scientific evidence is presented to support claims that transgenic DNA was introgressed into traditional maize landraces in Oaxaca, Mexico. Transgenic Res. Letters to Editor; 2002 Feb;11(1):iii-v. .

43) Ezcurra E, Ortı´z S, Soberón MJ (2002) Evidence of gene flow from transgenic maize to local varieties in Mexico. In: Roseland CR, ed. LMOs and the Environment: Proceedings of an Internacional Conference. Paris: OECD. Pp 289–295.

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49) Acevedo Francisca, Huerta Elleli, Burgeff Caroline, Koleff Patricia & Sarukhán José Is transgenic maize what Mexico really needs? Nature Biotechnology 2011. January 29, 23–2410.

50) Dyer George A. and Taylor J. Edward A crop population perspective on maize seed systems in Mexico_ PNAS 2008, January 15, vol. 105 no. 2 p.470–475.
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53) Montoro Ymelda y Vélez Germán Los centros de origen y de diversidad, deben ser regiones libres de transgénicos.30/03/08 http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Biodiversidad

54) Herrera Juan A. et al. el Protocolo de Cartagena y la conservación del medio ambiente en la era de la biotecnología, Revista Desarrollo Local Sostenible. Vol 2, Nº 5 (junio 2009)www.eumed.net/rev/delos/05

55) PROIMPA Y BIODIVERSITY entidades dedicadas a la agro-biodiversidad han propiciado un taller para definir estrategias para la conservación de los recursos de la agro-biodiversidad, particularmente de las variedades no comerciales, incentivando su siembra en las comunidades que, al margen de toda política agrícola, realizan desde siempre la conservación in situ del patrimonio genético de Bolivia, sin ningún tipo de reconocimiento. Abril,2011, Hotel Presidente,La Paz, Bolivia

56) Castaldini, A.. Turrini M,. Sbrana C,. Benedetti A, Marchionni M., Mocali S., Fabiani A., Landi S., Santomassimo F., Pietrangeli B., Nuti M. P., Miclaus N., and Giovannetti M.Impact of Bt Corn on Rhizospheric and Soil Eubacterial Communitiesand on Beneficial Mycorrhizal Symbiosis in Experimental Microcosms. APPLIED AND ENVIRONMENTAL MICROBIOLOGY, Nov. 2005, p. 6719–6729

57) Levy-Booth DJ, Gulden RH, Campbell RG, Powell JR, Klironomos JN, Pauls KP, Swanton CJ, Trevors JT, Dunfield KE. Roundup Ready soybean gene concentrations in field soil aggregate size classes. FEMS Microbiol Lett. 2009 Feb;291(2):175-9.

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60) Mohamed, A.I. et al.. Effects of pesticides on the survival, growth and oxygen consumption of Hemilepistus reaumuri (Audouin & Savigny 1826) (Isopoda Oniscidea).Trop. Zool. 1992.5:145-153.

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66) Agne`s Ricroch Æ Is the German suspension of MON810 maize cultivation scientifically justified? LETTER TO THE EDITOR Transgenic Res (2010) 19:1–12

67) Reis, L F. Van Sluys M A,. Garratt R C,. Pereira H M, and. Teixeira M M. GMOs: building the future on the basis of past experience Anais da Academia Brasileira de Ciências (2006) 78(4): 667-686

68) Sosa, M. A. et al. Impacto del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda Smith) en maíces Bt en el norte santafesino. Memorias de la Reunión de C yT de Octubre 2004. Universidad de Resistencia Chaco. Facultad Ciencias Agrarias.

69) En el mercado existen productos tales como Probiomet (Metarrizium) Bacillus turgensis que controlan el barrenador y el cogollero del maíz. Estos productos son aplicados de manera creciente a la producción orgánica en diferentes regiones de Santa Cruz.

70) Ayala C., Vino B. Reportes recientes del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) dan cuenta de las investigaciones de diversas variedades de maíz de alto rendimiento y de otras variedades que está en planes de producción. Según el INIAF el rendimiento por hectárea de la semilla de maíz depende de muchos factores, los rendimiento para maíz amarillo durante la gestión 2010 fueron de 2,4 tn/ha y para maíz choclero de 2,9 tn/ha. Sin embargo, se viene multiplicando semilla de una nueva variedad de maíz amarillo "Taiguaty", que en condiciones favorables llega a un rendimiento de 3,5 tn/ha. El híbrido "Conquistador" del cual se viene reproduciendo sus antecesores paternales, en una primera fase, el mismo que en condiciones favorables puede alcanzar un rendimiento de 5,0 tn/ha. Por tanto, el rendimiento supuesto para el maiz transgnico 4 ton/ha., es facilmete superable por las variedades locales.

71) Compendium of Corn Diseases. The American Phitopathological Society. Ediciones Multiprensa. España 2004 pp69

 

 

 

 

 

Ricardo Carrera

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